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Tradición oral y Cuentos: influencia anglo-germana
Paco Cid Jiménez, Sonia B. García Romero y Eva Mª Maroto Fernández

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ANEXO 2: LOS HERMANOS GRIMM

Jacob y Wilhelm fueron personas ambiciosas, ambiciosas por su país, por devolver al pueblo alemán parte de su bagaje cultural. Fue esto y no otra cosa lo que movió a los hermanos Grimm a recopilar las fábulas y leyendas transmitidas oralmente. Aunque no sólo destacaron en este ámbito; estamos ante dos verdaderos genios, que también destacaron en política, en el estudio de la literatura medieval mitológica, en la historia de la lengua alemana...


Biografía de los hermanos Grimm: dos alemanes universales

Jacob (1785-1863) y Wilhelm (1786-1859) nacieron en Hanau (región de Hesse); cuando apenas contaban 10 y 11 años de edad, muere su padre (Philpp Wilhelm Grimm).

Dos años más tarde de la muerte de su padre, en 1798, se trasladan a Kassel, donde su hermana (dama de compañía de la princesa de Hesse) se hace cargo de la educación de ambos. En 1802 Jacob se matricula en la Universidad de Marburgo, eligiendo la carrera de Derecho, más por tradición familiar que por inclinación propia; un año más tarde Wilhelm sigue los pasos de su hermano. En Marburgo tendrán por profesor a Friedrich Karl von Savingy, jurista alemán y primer catedrático de Derecho Romano en Berlín, fundador de la escuela histórica alemana. Esto permite a los hermanos utilizar su biblioteca privada, donde además de gran cantidad de textos y trabajos jurídicos, pudieron disfrutar de otro tipo de obras, como por ejemplo, la poesía trovadoresca alemana.

Savingy los pondría en contacto con el escritor alemán Clemens Maria Brentano (1778-1842), uno de los más grandes representantes del movimiento romántico alemán.

En 1805 Jacob se convierte en la mano derecha de Savingy. Se trasladaría a París -aún sin haber acabado sus estudios-, metiéndose de lleno en el estudio de la historia del Derecho Romano en la Biblioteca Nacional parisina. A su regreso a Kassel decide dedicarse al estudio de la literatura antigua y medieval alemana.

En 1807, su hermano Wilhelm, regresa a Kassel tras concluir Derecho. Kassel había pasado a manos francesas. Es en esta época cuando ambos hermanos toman contacto con el romántico alemán Achim von Armin (1781-1831), quien conjuntamente con Clemens Brentano estudian y recopilan canciones populares. Jacob y Wilhelm colaboran con ellos en esta tarea, de donde partirá su recopilación de cuentos populares que tanta fama les daría.

Brentano y Achim von Armin editarían la colección de poemas populares alemanes El niño y el cuerno encantado (3 vol., 1806-1808), la primera recopilación de folklore alemán, si bien no alcanzarían la fama de la recopilación de los cuentos de los hermanos Grimm. De esto último hablaremos más adelante, si bien adelantar que la primera edición de sus afamados cuentos tendría lugar en 1812-1813.

Su madre, Dorothea Zimmer, moriría en 1808. En esta época Jacob consigue un puesto en la biblioteca privada del rey; mientras tanto Wilhelm, recuperado de una de sus recaídas de salud (afecciones pulmonares), viajará a Berlín invitado por Achim von Armin, con motivo de profundizar en la obra anónima, de carácter épico-heróico, El cantar de los nibelungos (escrita alrededor de 1200). Al regreso a Kassel, Wilhelm tiene la oportunidad de conocer a J. W. Goethe (1749-1832), quien le brinda el acceso a los códices de la Biblioteca Ducal.

En 1813, tras la batalla de Leipzig, el principado de Hesse vuelve a manos alemanas. Jacob comienza a trabajar al servicio del príncipe, donde su labor será la de recuperar libros y objetos de arte substraídos durante la invasión francesa.

Tras este periodo los hermanos deciden dedicarse de lleno al estudio de las lenguas antiguas y medievales: lenguas eslavas, islandesas, francesas, inglesas, españolas, italianas...

La investigación antes citada de los cuentos populares, los llevará a otros estudios, dando como fruto las Leyendas heróicas alemanas (1829).

Jacob y Wilhelm, como hemos visto, no siempre trabajaron juntos, siendo cada uno bastante fecundo en las diferentes tareas en las que se emplearon. Citando, entre otros, la Gramática alemana (1819-1837) de Jacob, considera el trabajo científico más importante del origen de la filología germana; es curioso cómo en su segunda edición, se incluiría la llamada ley de Grimm de la mutuación sonora, que supondría una ayuda a la reconstrucción de las lenguas muertas.

Otras obras de Jacob sería la Mitología alemana (1835) o Historia de la lengua alemana (1848). Por su parte, Wilhelm Grimm escribiría Antiguas canciones de gesta danesas (1811), Leyendas heroicas alemanas (1829), La canción de Roldán (1838) y El antiguo idioma alemán (1851).

En 1829 ambos hermanos pasan a formar parte de la plantilla de la famosa Universidad de Gotinga, donde se firmaría el Manifiesto de los siete (1833), en clara oposición al rey Ernest August, al abolir la constitución y declararla no válida. Tras esta rebelión son expulsados de Gotinga, y del reino de Hannover, tras lo cual regresan a Kassel.

Durante esta época ambos hermanos se dedicarán a sus investigaciones particulares. Wilhelm se ocupará del estudio de la literatura medieval, al mismo tiempo que de los cuentos.

Son nombrados miembros de la Academia de las Ciencias de Berlín en 1840.

Jacob finalizarían en 1848 el segundo tomo de la Historia de la lengua alemana.

Ambos se harían cargo del Diccionario alemán, donde recogerían todos los vocablos de la lengua alemana. Fue la obra en la que más empeño pusieron, sacando el primer tomo en 1854.

Wilhelm muere en Berlín en 1859. Su hermano sacaría el segundo tomo de este diccionario un año más tarde, y el tercero en 1862. Jacob Grimm moriría en 1863, siendo enterrado junto a su hermano en Berlín. El Diccionario de alemán sería continuado por otros autores, siendo concluido en 1961.

 

Trascendencia de su obra

La primera edición de "Cuentos de niños y del hogar" (1812) no fue escrita para ser leída por niños, sino para leérsela. Tal como se ha comentado anteriormente, no son los cuentos de Jacob y Wilhelm Grimm los primeros publicados en Europa; sin embargo, serán ellos los que den un gran impulso a este género en Alemania.

Comenzaron recopilando canciones y cuentos populares para colaborar en el proyecto de Achim Von Arnim y Clemens Brentano, proyecto que nunca llegó a publicarse.

En 1807 Arnim les anima a que prosigan con la obra de los cuentos y, en 1812, sale a la luz el primer tomo. La única fuente de la que bebieron los hermanos Grimm fue la transmisión oral. Su afán por la conservación de la pureza de las fuentes orales, los llevó a incluir sólo aquellos relatos de los cuales estaban plenamente seguros de haber sido transmitidos fielmente.

En su labor como recopiladores de narraciones y cuentos populares de su país, los hermanos Grimm pretendían devolver al pueblo alemán su bagaje cultural y fortalecer el espíritu nacional.


Origen de los cuentos

Como hemos señalado con anterioridad, la recopilación de cuentos por parte de los hermanos Grimm no sólo se inspiraron en la tradición de una sola región de Alemania.

Zona de Hesse, Kassel.

La familia Wild (padres de la mujer de Wilhelm Grimm), era muy aficionada a contar cuentos. Ellos les proporcionarían numerosos ejemplos de cuentos populares: "El gato y el ratón socios", "La señora Holle"...

La niñera de esta familia era también una gran contadora de cuentos. Entre otros les proporcionó cuentos como "La bella durmiente del bosque" o "Caperucita Roja" (con final feliz).

María Hasenpfly, muy amiga de los Wild, les proporcionaría cuentos como "El señor Krobes", "El rey Pico de Tordo", una de las versiones de "Blancanieves". La madre de María era de origen francés, de ahí la conexión de los cuentos alemanes con los cuentos franceses.

Friederick Mannel, muy amigo de Clemens Brentano, les narrará cuentos como "Presa de pájaro" o "Los dos hermanos".

Pero su mayor informante fue la señora Viehmann, de origen francés, vendedora de mercancías en el mercado de Kassel, y que falleció en 1816, y no pudo seguir contribuyendo con los hermanos Grimm en las sucesivas ediciones de los cuentos.

Zona de Westfalia.

Los miembros de la familia Von Haxthausen fueron sus mayores colaboradores, aportando cuentos como "La señora Holle", "El negocio acertado", "Fernando fiel y Fernando infiel".

Zona de Münster.

Las hermanas Jenny y Annette Hülshoff les narrarán cuentos como "Las tres princesas negras" y "Los zapatos gastados de bailar".


Comentar que fue también importante la aportación de cuentos de tradición suiza y austríacos.

 

Características de los cuentos

El mayor peso de la colección lo constituyen los cuentos para niños, los cuentos fantásticos que se mueven entre lo mágico y lo maravilloso.

"Un cuento es una historia maravillosa no ligada a ninguna de las condiciones del mundo real, que oye gustosamente la clase elevada y el pueblo llano, aunque parezca increíble" (Von Leyen).

En muchas ocasiones los cuentos parten de antiguos mitos, sagas y leyendas.

La cualidad arquetípica y la forma simbólica hace que los cuentos de hadas resulten de fácil comprensión para distintas edades y que culturas diferentes tiendan puentes y modos de aproximación entre los diversos niveles del entendimiento, mostrando su lado iluminado y su lado oscuro, su conflicto mental y emocional.

Los hermanos Grimm marcaron la diferencia entre la saga como algo "histórico" (real, racional) y el cuento de hadas como algo poético, que se desenvuelve en el mundo de la fantasía, es irracional, mezcla el género humano con lo mágico, lo sobrenatural.

Mientras el mito es intelectual, y la saga y la leyenda son narraciones de acción, el cuento de hadas es romántico y emotivo.

Los cuentos de hadas hacen referencia, en general, a una persona que representa alguna cualidad con la que confluyen en los cuentos de hadas; son muy variopintos: reyes, reinas, príncipes, princesas, campesinos, leñadores, soldados, huérfanos...

Por otra parte no es extraño encontrarnos con animales o árboles que hablan y dan consejos. Las personas y las cosas pueden volverse inanimadas por tiempo infinito para luego volverse a su vida normal sin envejecer lo más mínimo cuando se rompe el hechizo.

Tampoco existe la muerte definitiva, el héroe puede morir pero volverá a la vida por medios sobrenaturales.

La característica esencial del cuento de hadas es la necesidad de un final feliz.

En todos los cuentos de hadas verdaderos el espíritu de optimismo y triunfo corre por ellos como un hilo dorado. Desde el principio se sabe que triunfará la buena voluntad y que, aunque haya fuerzas peligrosas existen, otros poderes de carácter mágico cuya ayuda puede invocar.

El héroe y la heroína se encontrarán, se casarán y vivirán felices.

La fascinación que ejerce el cuento de hadas en todas las edades radica en revelar la naturaleza interior del lector en busca del verdadero significado de la vida. El argumento del cuento gira en torno al héroe, la bella afligida o el humilde campesino que se enfrenta a pruebas; sufrimientos y tribulaciones que fácilmente se pueden trasladar a la vida real. La estructura narrativa de los cuentos de hadas lleva implícita la necesidad de un narrador omnisciente que nos relata las peripecias del protagonista y de los personajes que le rodean.

Para escribir los cuentos, los hermanos Grimm, fieles a la cultura popular, utilizaron un lenguaje sencillo y expresivo, pero sin complicaciones; es muy frecuente el uso del diminutivo, de las formas aliteradas. Es notable la predilección por ciertas palabras y giros arcaizantes; es frecuente el uso de onomatopeyas, refranes, comparaciones...

Las primeras críticas a los Cuentos de niños y del hogar surgieron tras su primera publicación en relación con la sencillez y fidelidad a dicha tradición oral. Clemens Brentano demandaba que los cuentos se escribieran más literariamente. Este primer tomo era un documento totalmente fidedigno a la poesía popular.

A partir de estas críticas, dado que los principales destinatarios eran niños, los hermanos Grimm decidieron introducir algunos cambios entre los que predominan los cambios de estilo y la supresión de inmoralidades.

Una reimpresión de los cuentos de los hermanos Grimm fue prohibida en el Congreso de Viena por encontrarlos demasiado supersticiosos.

En 1814 es, principalmente, Wilhelm quien se encargará de los cuentos y de sus cambios estilísticos. Brentano y Von Armin presionarían a Wilhelm para que primara la reelaboración artística de los cuentos sobre la fidelidad, ante lo cual Wilhelm cedería, en parte, aunque siempre en beneficio de los niños: los principales receptores de los cuentos.

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